En la aislada mansión de montaña 'El Roble', una tensa cena llegó a su fin a las 21:00 en punto. El despiadado multimillonario 'Jalal al-Din' se retiró a su despacho privado, mientras el resto de los asistentes se dispersaba por la mansión. A las 21:20, una violenta y repentina tormenta azotó la zona, prolongándose sin tregua hasta las 21:40.
A las 21:45, resonó el grito de la criada, quien descubrió el cadáver de Jalal al-Din en su despacho, con el cráneo destrozado por un fuerte golpe en la nuca. La habitación estaba ligeramente desordenada, y la caja fuerte de la pared se encontraba abierta y completamente vacía.
La policía acordonó la mansión de inmediato, recopilando testimonios y pruebas. Todos tenían motivos para desear la muerte de este hombre, pero las coartadas temporales y las extrañas condiciones climáticas han convertido la identificación del verdadero asesino en un desafío que solo una mente brillante podrá resolver.