En una noche de tormenta, un grupo de allegados fue invitado a la mansión del multimillonario y controvertido botánico 'Othman Al-Mahdi'. Othman posee un invernadero de cristal de alta tecnología (una bóveda botánica) en el jardín de su mansión, que alberga plantas raras y venenosas. El invernadero está completamente aislado y funciona con un estricto sistema automatizado.
A las 02:30 a. m., Othman fue hallado muerto por un golpe en la cabeza con un objeto contundente dentro del invernadero. Su ropa estaba completamente empapada de una sustancia azul viscosa. El problema es que el invernadero cuenta con un sistema de seguridad y control ambiental que cierra las puertas automáticamente y rocía un aerosol nutritivo (de color azul) en horarios específicos.
La mayoría de los presentes en la mansión tienen motivos de sobra para deshacerse de Othman, y algunos afirman haber visto o escuchado cosas extrañas. La policía está desconcertada debido a las contradicciones entre los horarios de los testimonios y las pruebas materiales encontradas en la escena del crimen.